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20. Bhagavad Gita, capítulo 2.

By septiembre 23, 2018Enseñanzas, Podcast, Sin categorizar
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Capítulo 2 de Sri Sri Bhagavad Gita

La Puerta de los Vedas – Episodio 20

El capítulo 2 de Bhagavad Gita, interpretado por Jesus Rois (Gouranga Chandra Das).

En el episodio anterior hemos escuchado el primer capitulo del Canto del Supremo, el maravilloso Sri Sri Bhagavad Gita.

No por casualidad es la parte más importante de la gran saga de Mahabharata, escrita por el gran Veda Vyasa, o también llamado Vyasadev. Hace mas que cinco mil años, el ha recopilado todos los Vedas, Upanishads y comentarios a los Vedas, el Srímad Bhagavatam. El Mahabharata es una escritura que guarda muchísimo conocimiento espiritual y Sri Sri Bhagavad Gita es su esencia…

Sin embargo, aun siendo enseñanzas de los principales tipos de Yoga, es asequible y atractiva para todos, ya que los historias y pasatiempos de los virtuosos hermanos Pandavas y su esposa Draupadi son irresistibles. El Mahabharata es muy leíble y “engancha” al lector. En la india es muy popular y con el desarrollo de las tecnologías, se han podemos filmado numerosas de la epopeya. En la red de redes, podemos apreciar el gran Mahabharata en video en muchos formatos; empezando por una forma muy popular para los jóvenes de dibujo animado en 3D, pasando por la gran obra occidental largometraje de Peter Brook, hasta nuevas series preciosas con efectos especiales como la del Tv canal Hindu, Starplus.

En este episodio de capítulo 2 de Bhagavad Gita, el Señor Sri Sri Krishna empieza a dar primeras instrucciones divinas a su amigo y discípulo Sri Arjuna.  Este se Le ha entregado plenamente a modo de discípulo, para que lo libere de la gran desesperación y confusión que lo sobrecogió anteriormente.  Por esto recibiremos gracias a Sri Arjuna una joya de valor innumerable, una análisis completa de la vida espiritual humana. Este capitulo 2 es ideal para los momentos difíciles en la vida, e incluso en las situaciones de desesperación. Con su mensaje trascendental nos despierta y eleva de inmediato a una plataforma de conocimiento espiritual, fuera de los sentimientos falsos y emociones confusas, una autoayuda perfecta…Es mas: siguiendo instrucciones de este capitulo 2 de Bhagavad Gita, podemos llegar a unos niveles más altos de la autorrealización.

Glorioso capitulo 2 de Bhagavad Gita, cual hemos creado con nuestra asociación espiritual Ateneo cosmopolita de Yoga Prema; Suddha Nityananda Parivara Vaisnava, en colaboración con Jesus Rois de Alendalua – creadores de audiolibros.

Si deseáis apoyar actividades culturales de nuestro Ashram y escuchar el Audiolibro completo, pueden adquirirlo en nuestra tienda virtual, donde es también posible pedirlo en formato impreso.

Capitulo 2 de Bhagavad Gita: Sankhya Yoga

1: Sañjaya dijo: Al ver a Śri Arjuna lleno de compasión, con el ánimo decaído y los ojos colmados de lágrimas, Madhusūdana –Śri Śri Krishna–, se dirigió a él con las siguientes palabras.

2: La Suprema Personalidad de Dios dijo: mi querido Śri Arjuna, ¿cómo te han aparecido estas impurezas? No son propias en absoluto de u hombre que conoce el valor de la vida, y no conducen a los planetas superiores, sino a la infamia.

3: ¡Oh, hijo de Pŗtha!, no cedas a esta impotencia degradante. No es digna de ti. Abandona esa mezquina flaqueza del corazón y levántate, ¡oh, castigador del enemigo!

4: Śri Arjuna dijo: ¡oh, destructor de los enemigos!, ¡oh, destructor de Madhu!, ¿cómo voy a contraatacar con flechas en una batalla a hombres tales como Bhīşma y Droņa, que son dignos de mi veneración?

5: Sería mejor vivir en este mundo mendigando que vivir a costa de la vida de grandes almas que son mis maestros. Aunque ellos busquen un provecho mundano, son mis superiores. Si ellos son matados, todo de lo que disfrutemos estará manchado de sangre.

6: Ni sabemos qué es mejor para nosotros: si conquistarlos o ser conquistados por ellos. Si matáramos a los hijos de Dhŗtarāşţra no nos importaría seguir viviendo, pero ahora ellos están entre nosotros en el campo de batalla.

7: Ahora estoy confundido en cuanto a mi deber, y he perdido toda compostura a causa de una mezquina flaqueza. En esta condición, Te pido que me digas claramente qué es lo mejor para mí. Ahora soy tu discípulo y un alma entregada a Ti. Por favor, instrúyeme.

8: No encuentro ninguna forma de apartar este pesar que me está secando los sentidos. No podré disiparlo ni siquiera si obtengo en la Tierra un reino próspero y sin igual, con una soberanía tal como la de los semidioses en el cielo.

9: Sañjaya dijo: Habiendo hablado así, Śri Arjuna, el castigador de los enemigos, le dijo a Śri Śri Krishna “Govinda, no pelearé”, y enmudeció.

10: ¡Oh, descendiente de Bhārata!, en ese momento, Śri Śri Krishna, sonriendo en medio de ambos ejércitos, se dirigió al acongojado Śri Arjuna con las siguientes palabras.

11: La Suprema Personalidad de Dios dijo: Mientras hablas con palabras cultas, te lamentas por lo que no es digno de lamentarse. Aquéllos que son sabios no se lamentan ni por los vivos ni por los muertos.

12: Nunca hubo un tiempo en el que Yo no existiera, ni tú, ni todos estos reyes; y en el futuro, ninguno de nosotros dejará de existir.

13: Así como en este cuerpo el alma encarnada pasa continuamente de la niñez a la juventud y luego a la vejez, de la misma manera el alma pasa a otro cuerpo en el momento de la muerte. A la persona sensata no la confunde ese cambio.

14: ¡Oh, hijo de Kuntī!, la aparición temporal de la felicidad y la aflicción, y su desaparición a su debido tiempo, es como la aparición y desaparición de las estaciones del invierno y el verano. Todo ello tiene su origen en la percepción de los sentidos, ¡oh, vástago de Bhārata!, y uno debe aprender a tolerarlo sin perturbarse.

15: ¡Oh, tú, el mejor entre los hombres (Śri Arjuna)!, la persona que no se perturba ante la felicidad y la aflicción, y que permanece estable en medio de ambas, es sin duda merecedora de la liberación.

16: Los videntes de la verdad han concluido que de lo no existente (el cuerpo material) no hay permanencia, y de lo eterno (el alma) no hay cambio. Esto lo han concluido del estudio de la naturaleza de ambos.

17: Sabe que aquello que se difunde por todo el cuerpo es indestructible. Nadie puede destruir a esa alma imperecedera.

18: El cuerpo material de la entidad viviente eterna, indestructible e inconmensurable, tiene un final con toda certeza; por lo tanto, pelea, ¡oh, descendiente de Bhārata!

19: Tanto el que cree que la entidad viviente es la que mata como el que cree que ésta es matada, carecen de conocimiento, pues el Ser ni mata ni es matado.

20: Para el alma no existe ni el nacimiento ni la muerte en ningún momento. Ella no ha llegado a ser, no llega a ser y no llegará a ser. El alma es innaciente, eterna, permanente y primordial. No se la mata cuando se mata el cuero.

21: ¡Oh, Pārtha!, una persona que sabe que el alma es indestructible, eterna, innaciente e inmutable, ¿cómo puede matar a alguien o hacer que alguien mate?

22: Así como una persona se pone ropa nueva y desecha la vieja, así mismo el alma acepta nuevos cuerpos materiales, desechando los viejos e inservibles.

23: Al alma nunca puede cortarla en pedazos ningún arma, ni puede el fuego quemarla, ni el agua humedecerla, ni el viento marchitarla.

24: Esta alma individual es irrompible e insoluble, y no se la puede quemar ni secar. El alma está en todas partes, y es sempiterna, inmutable, inmóvil y eternamente la misma.

25: Se dice que el alma es invisible, inconcebible e inmutable. Sabiendo esto, no debes afligirte por el cuerpo.

26: Sin embargo, si crees que el alma, o el conjuntos de las señales de vida, nace siempre y muere para siempre, aun así no tienes que lamentarte, ¡oh, tú, el de los poderosos brazos!

27: Aquél que ha nacido, es seguro que va a morir, y, después de morir, es seguro que uno volverá a nacer. Por consiguiente, en el ineludible desempeño de tu deber, no debes lamentarte.

28: Todos los seres creados son no manifiestos en el comienzo, manifiestos en el ínterin, y de nuevo no manifiestos cuando son aniquilados. Entonces, ¿qué necesidad hay de lamentarse?

29: Algunos consideran que el alma es asombrosa, otros la describen como asombrosa, y otros más oyen hablar de ella como algo asombroso, mientras que hay otros que, incluso después de oír hablar de ella, no logran comprenderla en absoluto.

30: ¡Oh, descendiente de Bhārata!, aquél que mora en el cuerpo nunca puede ser matado. Por lo tanto, no tienes que afligirte por ningún ser viviente.

31: Considerando tu deber específico como Kshatriya, debes saber que no hay mejor ocupación para ti que la de pelear en base a los principios religiosos; así que no tienes por qué titubear.

32: ¡Oh, Pārtha!, dichosos los Kshatriyas a quienes se les presentan semejantes oportunidades de pelea sin buscarlas, abriéndoles las puertas de los planetas celestiales.

33: Sin embargo, si no cumples con tu deber religioso de pelear, entonces ciertamente que incurrirás en pecado por desatender tus deberes y, en consecuencia, perderás tu buena reputación como guerrero.

34: La gente siempre hablará de tu infamia y, para una persona respetable, la deshonra es peor que la muerte.

35: Los grandes generales que han tenido tu nombre y fama en alta estima, pensarán que abandonaste el campo de batalla sólo por temor y, así pues, te considerarán insignificante.

36: Tus enemigos se referirán a ti con muchas palabras ásperas y desdeñarán tu habilidad. ¿Qué podría ser más doloroso para ti?

37: ¡Oh, hijo de Kuntī! O bien eres matado en el campo de batalla y vas a los planetas celestiales, o bien triunfas y disfrutas del reino terrenal. Levántate, pues, con determinación y pelea.

38: Pelea por pelear, sin tomar en cuenta la felicidad ni la aflicción, la pérdida ni la ganancia, la victoria ni la derrota, y, por actuar así, nunca incurrirás en pecado.

39: Hasta aquí te he descrito este conocimiento a través del estudio analítico. Ahora escucha la explicación que voy a dar de ello en término del trabajo que se realiza sin resultados fruitivos. ¡Oh, hijo de Pŗtha!, cuando actúes con esa clase de conocimiento, podrás liberarte del cautiverio de las obras.

40: En este esfuerzo no hay pérdida ni disminución alguna, y un pequeño adelanto en esta senda puede protegerlo a uno del peligro más temible de todos.

41: Aquéllos que están en este sendero son muy resueltos, y su objetivo es uno. ¡Oh, amado hijo de Kurus! La inteligencia de los irresolutos tiene innumerables ramificaciones.

42-43: Hombres de escaso conocimiento se apegan mucho a las floridas palabras de los Vedas, que recomiendan diversas actividades fruitivas en aras de la elevación a los planetas celestiales, la consiguiente buena cuna, poder, etc. Como ellos están deseosos de disfrutar de los sentidos y de tener una vida opulenta, dicen que eso es todo lo que hay.

44: En la mente de aquéllos que están demasiado apegados al goce de los sentidos y la opulencia material, y que están confundidos por esas cosas, no se presenta la determinación resuelta de prestarle servicio devocional al Señor Supremo.

45: Los Vedas tratan principalmente de las tres modalidades de la naturaleza material. ¡Oh, Śri Arjuna! Vuélvete trascendental a todas ellas. Libérate de todas las dualidades y de todas las ansiedades que proceden del anhelo de ganancias y seguridad, y establécete en el Ser.

46: Todos los propósitos que cumple un pequeño pozo, puede cumplirlos de inmediato un gran depósito de agua. De igual modo, todos los propósitos de los Vedas pueden ser cumplidos por aquél que conoce el propósito que hay detrás de ellos.

47: Tú tienes derecho a desempeñar tu deber prescrito, mas no a los frutos de la acción. Nunca consideres que seas la causa de los resultados de tus actividades, y jamás te apegues a no cumplir con tu deber.

48: Desempeña tu deber de un modo equilibrado, ¡oh, Śri Arjuna!, abandonando todo apego al éxito o al fracaso. Esa clase de ecuanimidad se denomina Yoga.

49: ¡Oh, Dhanañjaya!, mediante el servicio devocional, mantén muy lejos todas las actividades abominables, y en ese estado de conciencia entrégate al Señor. Aquéllos que quieran disfrutar de los frutos de su trabajo son avaros.

50: Incluso en esta vida, el hombre que está dedicado al servicio devocional se libra tanto de las acciones buenas como de las malas. Por consiguiente, esfuérzate por el Yoga, que es el arte de todo trabajo.

51: Por dedicarse de ese modo a prestarle servicio devocional al Señor, grandes sabios o devotos se liberan de los resultados del trabajo en el mundo material. De esa manera, quedan libres del ciclo del nacimiento y la muerte, y alcanzan el estado que se encuentra más allá de todos los sufrimientos (al ir de vuelta a Dios).

52: Cuando tu inteligencia haya salido del espeso bosque de la ilusión, te volverás indiferente a todo lo que se ha oído y a todo lo que habrá de oírse.

53: Cuando tu mente ya no se perturbe con el florido lenguaje de los Vedas, y cuando permanezca fija en el trance de la autorrealización, habrás llegado entonces a la conciencia divina.

54: Śri Arjuna dijo: ¡oh, Krishna!, ¿cuáles son las señas de aquél cuya conciencia está absorta así en la trascendencia?, ¿cómo habla y qué lenguaje usa?, ¿cómo se sienta y cómo camina?

55: La Suprema Personalidad de Dios dijo: ¡oh, Pārtha!, se dice que un hombre se halla en estado de conciencia trascendental pura cuando abandona todas las variedades de deseos de complacer los sentidos, deseos que surgen de la invención mental, y cuando su mente, purificada de ese modo, encuentra satisfacción únicamente en el Ser.

56: Aquél cuya mente no se perturba ni siquiera en medio de las tres clases de sufrimientos ni se alboroza en los momentos de felicidad, y que está libre de apego, temor e ira, se dice que es un sabio de mente estable.

57: En el mundo material, aquél a quien no le afecta ningún bien o mal que pueda obtener, y que ni lo alaba ni lo desprecia, tiene firmemente en su posesión el conocimiento perfecto.

58: Aquél que es capaz de apartar los sentidos de los objetos de los sentidos, tal como la tortuga guarda las extremidades dentro del caparazón, tiene firmemente en su posesión el conocimiento perfecto.

59: Al alma encarnada se la puede alejar del disfrute de los sentidos, aunque el gusto por los objetos de los sentidos aún quede en ella. Pero, al experimentar un gusto superior y dejar por ello semejantes ocupaciones, su conciencia queda fija.

60: ¡Oh, Śri Arjuna! Los sentidos son tan fuertes e impetuosos, que incluso arrastran a la fuerza la mente del hombre de buen juicio que se esfuerza por controlarlos.

61: Aquél que restringe los sentidos, manteniéndolos totalmente bajo control, y fija su conciencia en Mí, es conocido como un hombre de inteligencia estable.

62: Al contemplar los objetos de los sentidos, en la persona se desarrolla el apego a ellos, de ese apego nace la lujuria, y de la lujuria surge la ira.

63: De la ira surge la ilusión completa, y de la ilusión, la confusión de la memoria. Cuando la memoria se confunde, se pierde la inteligencia, y al perder la inteligencia, uno cae de nuevo al charco material.

64: Pero una persona que está libre de todo apego y aversión, y que es capaz de controlar los sentidos por medio de principios que regulan la libertad, puede conseguir toda la misericordia del Señor.

65: Para aquél que se encuentra satisfecho de ese modo, dejan de existir las tres clases de sufrimientos de la existencia material; con la conciencia así de satisfecha, la inteligencia de uno pronto queda bien establecida.

66: Aquél que no está relacionado con el Supremo, no puede tener ni inteligencia trascendental ni una mente estable, sin lo cual no hay posibilidad de encontrar la paz. Y ¿cómo puede haber felicidad alguna sin paz?

67: Así como un fuerte viento arrastra un bote que se encuentre en el agua, así mismo uno solo de los errantes sentidos en el que se concentre la mente, puede arrastrar la inteligencia del hombre.

68: Por lo tanto, ¡oh, tú, el de los poderosos brazos!, todo aquél cuyos sentidos están apartados de sus objetos, tiene sin duda una inteligencia firmemente establecida.

69: Lo que es la noche para todos los seres, es el período en que el autocontrolado se despierta; y el período en que todos los seres se despiertan, es la noche para el sabio introspectivo.

70: La persona que no se perturba por el incesante fluir de los deseos –que entran en ella como los ríos en el océano, el cual, aunque siempre se está llenando, permanece calmado–, es la única que puede encontrar la paz, y no el hombre que se esfuerza por satisfacer dichos deseos.

71: Sólo puede encontrar la verdadera paz la persona que ha renunciado a todos los deseos de complacer los sentidos, que vive libre de deseo, que ha renunciado a todo sentido de posesión y que está desprovista de ego falso.

72: Ése es el camino de la vida espiritual y divina. Después de llegar a ella, el hombre no se confunde. Si incluso a la hora de la muerte uno se encuentra en ese estado, puede entrar en el Reino de Dios.

 ::Om tat sat::

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Haribol Radhe Radhe.