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Carrito

40. Con el Karma no se juega y El visitante

Ciclo de audiolibro: Historias milenarias de la India

Hoy escucharemos otros dos relatos del libro de Swami Rajendra Das, Historias milenarias de la India:  “Con el Karma no se juega” y “El visitante”.

La Puerta de los Vedas – Episodio 40

Pero antes comentar que hay muchas actividades culturales preparándose:

  • Libro de recetas vegetarianas
  • Homenaje a Swami Prema Krishna Das Babaji Maharaj – para 2 de Noviembre estamos preparando  festival de danza y cultura en Gergal (Almeria)
  • Retiro del Perdon – mas info: Swamini Maa Kadamba en el telf: 690.252.927

Para cualquier detalle, idea o sugerencia, ponte en contacto con nosotros.

Como siempre, estaremos eternamente agradecidos por vuestras valoraciones de “5 estrellas” en Itunes, los “me gusta”en Ivoox y Spotify.

Hoy escucharemos dos historias de las milenarias y llenas de sabiduría del Oriente:

Con el karma no se juega

– interpretado por Swami Prema Rajendra Das

Un día, una persona cayó enferma de lepra. Fue a un templo y le preguntó al Sri Gurudev:

—Maestro, estoy sufriendo mucho con esta enfermedad, ¿piensas que un día este mal karma desaparecerá?

Entonces, el sabio le aconsejó que se purificara a través de un servicio devocional amoroso para el Templo y Ashram, y que trajera diez kilos del mejor ghi, es la mantequilla clarificada, usada en ofrendas. Un buen ghi es caro, muy limpio, y aunque haga mucho calor no se estropea..

El hombre era pobre y salió a pedir limosna de puerta en puerta. No era nada fácil, y no solamente debido a su enfermedad, sino también a que tuvo que quitarse el orgullo, el falso prestigio y los prejuicios.

Al cabo de un tiempo, al realizar dicho servicio, ocurrió algo curioso: empezó a sentir que su corazón comenzaba a lim- piarse como el polvo de un espejo.

Al final consiguió reunir el dinero necesario para comprar el ghi, y tal como le aconsejó Sri Gurudev, lo envió al Ashram como ofrenda para preparar el Prasadam (alimento espiritual vegetariano).

En aquel Ashram repartían diariamente comida para miles de personas.

Este ghi lo tenían destinado a preparar halva, una comida dulce muy rica hecha de sémola de trigo.

El Maestro rápidamente llamó al cocinero y lo instruyó para que lo utilizase en la ofrenda.

El cocinero se dio cuenta de la excelente calidad de aquel ghi y de camino a la cocina empezó a pensar: “Es una pena repartir un ghi tan bueno entre miles de personas…, sería como tirarlo; debería comérselo una sola persona que supiera sacarle todo el provecho y saborearlo bien, una persona que se lo merezca, ehmm… una persona como yo, por ejemplo. Yo, que trabajo duramente…”

Y así hizo. Día tras día, el cocinero disfrutaba de este ghi, tomándolo con sabdzi (preparación de patatas con verduras), capati (pan Indio) y halva. Le duró casi cuatro semanas, y cuando estaba comiéndose el último pedazo se le empezó a agrietar y sangrarle la piel.

Cogió la lepra… mientras que el hombre pobre se curó.

Y claro, todos los devotos del Ashram estuvieron en contra de que una persona con la piel podrida siguiese preparando el Prasadam en la cocina.

El cocinero, perturbado, fue a ver al Sri Gurudev y le preguntó:

—Guru Maharaj, ¿qué me está pasando? ¡Todo el cuerpo me arde y me duele mucho! ¿Qué puedo hacer?

El venerado Sri Guruji le dijo que utilizase gasas para tapar las heridas y agua caliente para calmar el dolor y le pro- puso que por la noche meditara para encontrar la raíz de la enfermedad.

Más tarde, ya en profunda meditación, le vino la información requerida y… ¡exactamente!, ¡la causa de la lepra estaba en la mantequilla clarificada, toda la que se zampó el cocinero goloso! Así se llevó todo el mal karma destinado a ser sacrificado y tuvo que pagar las consecuencias y vivir con ello…

El hombre pobre había sacrificado su karma en su servicio a través de este ghi, que el cocinero codiciosamente se tomó para él solito.

Si este ghi se hubiese dividido entre miles de personas, tal como el Sri Gurudev lo planificó… quizá a cada uno, entre tanta multitud, le hubiese salido una pequeña pústula; pero, por concentrarse todo en una sola persona, la consecuencia fue una terrible enfermedad. El cocinero, avaricioso, pensando que no le pasaría nada, robó con el ghi… también un mal karma.

Moraleja:

“Nadie, aparte del Señor Supremo, puede entender plenamente los misterios del Karma. Y una cosa es cierta: cada causa tiene su efecto, y cada acción una reacción.”

“Las complejidades de la acción (karma) son muy difíciles de entender. Por consiguiente, uno debe saber bien que es la acción, la acción prohibida y la inacción.”

Sri Sri Bhagavad Gita

 

El visitante

– interpretado por Swamini Maa Kadamba Rajeswari Devi Dasi

Había un discípulo que cada día visitaba a su amado Sri Guru Dev. Ni un día faltó a postrarse ante él y mostrarle su más profunda entrega, admiración y respeto.

El Maestro vivía en una casita pequeña en el borde del bosque. Su discípulo se presentaba allí cada día a las siete de la mañana, respetuosamente lo saludaba, se quedaba un rato junto a él y después se iba a trabajar.

Y así fue durante muchos años.

Pero un día el discípulo estaba tardando mucho; de hecho, no llegó hasta por la tarde. Cuando apareció, hizo sus reverencias y su Guru Dev le preguntó por qué no había venido como siempre, por la mañana temprano.

Él le contestó:

—¿Sabe, Sri Guruji? He tenido visita. Me quedé con él hasta que se marchó, por eso llegué tarde.

Aquel visitante era su propio hijo, que había muerto.

El discípulo gracias a la misericordia de su venerado Sri Guru Diksa, veía todos los gentes desencarnados como peregrinos que van y vienen, que se encuentran y separan. Él consideró a su propio hijo como un visitante que no se puede parar en su camino, cuando está yendo a otro destino.

Nosotros, las almas encarnadas aquí en la tierra, somos como los pasajeros del tren: cada persona tiene su particular viaje y se sube a su vagón (…el cuerpo material).

… y cuando llega su tiempo, se baja. Los demás pasajeros tampoco lloran ni sufren por ello; simple- mente dicen: “hasta luego”, hacen señas de despedida con las manos y se desean mucha suerte los unos a los otros…

“Los sabios no se lamentan ni por los vivos, ni por los muertos.

El alma ni nace ni muere, es eternamente la misma, inmutable, indestructible…”

Sri Sri Bhagavad Gita

Ojalá les gusten estas historias de la antigua india, y si deseáis apoyar el Ashram y adquirir el libro en papel, estaremos encantados de presentarte nuestra tienda virtual: https://www.templodekrishna.com/tienda/historias-milenarias-de-la-india/

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Radhe Radhe!

::Om Sri Sri Damodaraya Namah::